“Producir alimentos con más ciencia”

Mencionar términos como agricultura sostenible, agroecología, materia orgánica, no resulta novedoso en el ámbito de la Universidad de Las Tunas. Desde hace casi 15 años desde allí se coordina el Programa de Innovación Agropecuario Local (PIAL).

En ese tiempo de trabajo ha ido creciendo y extendiéndose, y de tres municipios en los que comenzó, hoy llega a los 8 de la geografía tunera. Así lo afirma Raquel María Ruz Reyes, al frente del proyecto, quien define la esencia de este, y a la vez, su principal reto: producir alimentos con más ciencia.

Desde la capacitación, que abarca a unos 3 mil productores tuneros, fomenta prácticas agropecuarias sostenibles, propósito que se mantendrá hasta la culminación del programa en el 2022, pero que dejará huellas en la provincia luego de que finalice.
Fe de ello da lo logrado hasta el momento. Una pequeña representación llegó en una expoferia que recientemente tuvo como sede a la casa de altos estudios del Balcón de Oriente.

La Cooperativa de Producción Agropecuaria (CPA) Nicaragua Libre del municipio de Jobabo fue una de las participantes. Según cuenta uno de sus miembros, Carlos Machado Elías, allí se centran en el cultivo de plantas medicinales, frutales, árboles maderables y plantas ornamentales.

“Perseguimos reforestar el municipio. En las labores cumplimos con la Tarea Vida y aplicamos técnicas más amigables con el medio ambiente para proteger el ecosistema.”

Uno de los ejemplos que reflejan el vínculo entre la universidad y la unidad productiva es el proyecto del Vivero Integral Agroecológico. En este sentido, la información técnica, el asesoramiento y estímulo para obtener productos más ecológicos, constituyen las principales acciones que la universidad ha acometido en este proyecto.

Desde el territorio de Colombia la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Julio Antonio Mella tuvo una representación de sus principales productos. Resaltó la presencia de variedades exóticas de frutales, a partir de semillas importadas que se adaptan muy bien a las condiciones climáticas cubanas. Así lo explica el productor Juan Antonio Oduardo Ramos.
Plantea que su finca es totalmente agroecológica. Utiliza como abonos materia orgánica de desecho de la industria azucarera y de las vaquerías próximas a sus tierras.

En el camino por la tan anhelada soberanía alimentaria que demanda el país, el PIAL resulta una estrategia necesaria, útil y que va teniendo sus resultados, en medio de las dificultades económicas que también golpean al sector agropecuario. En este escenario, la promoción que realiza el programa a las prácticas por una agricultura sostenible con basamentos científicos es, sin dudas, uno de sus grandes méritos.

Universidad de Las Tunas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*