Nunca Jamás: Los rostros detrás de la Operación Peter Pan

“Me arrancaron de Cuba, pienso que es como arrancar un árbol joven de la tierra. Uno puede oír cómo la raíz se quiebra y así fue. Uno deja a la familia, los amigos, la escuela, su país, su idioma, las raíces de uno se rompen, se estiran y se rompen. Uno deja lo que ha conocido, la cultura, los amigos, las costumbres, todo se deja detrás”.

Ed Canler. Empresario. El 20 de septiembre de 1961 salió de Cuba. Fue ubicado en un orfanato de Lansing, Michigan. Visitó Cuba por primera vez en 1994.

“Éramos niños, niños pequeños, esa fue la primera violación, violar la mente de los niños y después violar todo, la separación, el desenlace, los niños que no volvieron a ver a sus padres”.

Alex López. El 4 de junio de 1962, cuando tenía doce años, salió de Cuba. Residió en varios campamentos y después vivió con una familia norteamericana hasta la llegada de sus padres en 1966.

Alrededor de 14 000 menores viajaron desde Cuba a Estados Unidos, entre 1960 y hasta 1962, en que presuntamente culminó la Operación Peter Pan. Un inédito secuestro masivo de infantes hace 60 años en que el Departamento de Estado emitía las visas waivers solamente para los niños a través de la Iglesia Católica. Este fue el patrón por más de dos años, durante los cuales los pequeños llegaban a Estados Unidos solos, sin la compañía de sus padres. Más tarde, muchos se reunieron con sus hijos, pero algunos nunca lo hicieron.

La patraña, según la cual el gobierno revolucionario iba a quitarles los hijos a sus padres, privándoles de la patria potestad, fue echada a circular por la CIA y la contrarrevolución. ¿Qué sucedió con aquellos miles de niños cubanos? Situados en orfanatos, campamentos o dependencias de la Iglesia Católica, si tuvieron suerte fueron tratados bien, pero para otros no fue así, algunos resultaron objeto de abuso por los curas.

Hace unos años algunos de ellos visitaron la Isla, y en un diálogo con La Colmenita, les preguntaron si ellos sabían quién era Peter Pan. Una pequeña dijo que era un niño que no le gustaba crecer, y que vivía en el país del Nunca Jamás. Uno de los visitantes les refirió que ellos, un día, viajaron solos, a un país que no era el suyo, a veces con hermanos y a veces solitos, donde nadie hablaba español, todo el mundo hablaba inglés, que perdieron los amigos que tenían aquí, que pasaron mucho tiempo sin los padres, y algunos nunca más los vieron, que eso era parte de la historia; y otro de los Peter Pan expresó: “Lo más importante que debe tener este cuento es que esto no vuelva a pasar, no solamente en Cuba, en cualquier país del mundo, que puede pasar y que ha pasado…”.

Para entender a los niños Peter Pan Cubadebate recoge hoy fragmentos del libro Operación Peter Pan: Cerrando el círculo en Cubabasado en el documental de Estela Bravo que puede ver más abajo. Las respuestas a las preguntas sobre una de las páginas más tristes de la historia en las voces de sus protagonistas.

¿Qué pasaba cuando los niños llegaban a Estados Unidos?

Operación Peter Pan. Foto: Archivo

Mi nombre es Elly Vilano Chovel y soy uno de los niños Pedro Pan. Era una niña de catorce años cuando mis padres decidieron enviarnos a mi hermana y a mí a los Estados Unidos, lo que cambió totalmente mi vida.

“Cuando llegamos a Estados Unidos mi hermanita María del Carmen y yo fuimos a parar a un campamento que se llamaba Florida City. Era un lugar donde había mucho calor. Éramos doce niñas en una sola habitación, dormíamos en literas. Nosotras jamás nos habíamos separado de nuestros padres. Después nos dieron una casa de crianza. ¡Éramos tantos niños en Miami! Se abrieron becas en escuelas, orfanatos, reformatorios, dondequiera que hubiera cupo para un niño. Aquí en Miami, en los campamentos, eran cientos y cientos de niños”.

“Yo estaba completamente segura de que nosotros veníamos solamente por unos meses y de que regresaríamos a nuestra patria, pero cuando la Crisis de Octubre se me cayó la venda de los ojos. Me di cuenta de que habíamos sido una ficha en esa gran escena de la guerra fría, que quizás no iba a ver a mis padres de nuevo, que quizás no iba a pisar mi tierra de nuevo, que quizás iba a haber una guerra mundial y que moriríamos todos, y yo quería morirme en la tierra donde nací y no en Buffalo, debajo del hielo, y me dije: ´¿Cómo es posible que nos hayamos ido así y ya?´. Fue una tristeza enorme, me di cuenta de que esa separación no había sido nada temporaria”.

Mi nombre es Silvia Wilhelm y mi nombre de soltera es Silvia Hernández Milanés y Teurbe Tolón, bastante largo.

“Buffalo es una ciudad muy fría en el invierno, muy triste, porque nunca sale el sol, y yo venía de Cuba, del trópico. Fue un tiempo muy deprimente, llorábamos siempre, nos faltaba nuestra familia, nos sentíamos sumamente solas, me sentía muy sola. Recuerdo que miraba al cielo día tras día, y veía aquellas nevadas y me ponía a llorar, a llorar y a llorar, sin saber qué iba a pasar”.

María de los Ángeles (Candi) SosaCantante y compositora. Salió de Cuba a los diez años de edad, junto a su hermana mayor y su hermanito de nueve años.

“De Miami nos mandaron para Long Beach, California, con una familia. El señor que supuestamente estaba tomando el lugar de mi padre me trató con desamor, falta de respeto, violó. Sé que era asqueroso para mí, que le tenía un miedo terrible, que me sentía encarcelada dentro de ese carro y que salía corriendo a confesarme. No se cuántas veces sucedió, lo que sé es que él me daba un dólar para que no dijera nada, me llevaba a una tiendecita y yo compraba unos carritos para armar, lo único que sé es que tenía muchos carritos”.

Mi nombre es Francisco Méndez Diez. Soy pintor. Resido en Boston, Massachusetts. Nací en Holguín, Cuba. Residía en La Habana y llegué a los Estados Unidos el 22 de febrero de 1962.

“Fue duro y lo peor del caso fue la hipocresía de todo el programa. A veces veo esos libros que se escriben sobre el proyecto Peter Pan que dicen: ´Yo estuve en Matecumbe, en Matecumbe había actividades para los niños…´. ¡Eso es mentira, no había ninguna actividad, no había clases, no había ninguna forma de entretenimiento! Nosotros estábamos ahí, en medio del Everglades, y durante el día podíamos hacer lo que nos diera la gana, mirando, cazando moscas, mirando las moscas volar, jugando con las culebras o fajados unos con los otros, discutiendo o soñando con cuándo iban a venir nuestros padres a sacarnos del agujero ese, pero nada, no pasaba nada”.

Tomado de Cubadebate

Universidad de Las Tunas
Alexis Ruíz Mulet

Alexis Ruíz Mulet

Profesor del Departamento de Comunicación Institucional Coordinador del grupo de Activistas de Opinión en las Redes Sociales Webmaster de las Universidad de Las Tunas, Cuba

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