“No nos dejemos engañar”

El profesor Eduardo Garcés Fernández comparte con la comunidad universitaria tunera un análisis histórico sobre las condiciones socioecónomicas de un período de la Cuba antes del triunfo revolucionario de 1959, en contraste con avances logrados en este ámbito luego del derrocamiento de Fulgencio Batista.

“Mienten los que hoy en los Estados Unidos, algunos desinformados en Cuba y otros países, hablan de una ilusoria prosperidad vivida en Cuba durante el último Batistato (1952-58).

Una reseña de la situación económico-social de Las Tunas en las décadas del cincuenta del siglo XX[1], extraída de los censos: Agrícola de 1946Ganadero de 1952  y de Población y Viviendas de 1953, los tres ejecutados durante los gobiernos del Auténtico Grau San Martín y el golpista Fulgencio Batista, desmienten tan descabellada afirmación.

En parámetros tan esenciales para la población como: tenencia de la tierra, empleo, ingresos, vivienda, salud y educación, Victoria de Las Tunas y Puerto Padre estaban por debajo de la media nacional o en condiciones más desfavorables que territorios vecinos. Llama la atención, porque esos indicadores eran nada halagüeños en  el país y en las vecinas provincias.

Unas cifras extraídas del Censo Agrícola de 1946, ejemplifican la situación de los pobladores del campo.

En  1945  Cuba  contaba con 53 mil 035  fincas  operadas  por arrendatarios  con  un  área total de 2, 929,145   ha.,  los   dos  municipios  tuneros  ostentaban 811 (15 %) fincas con 110 mil 369 ha. trabajadas por esa categoría de propietarios.  Tenían además, nueve mil 538 trabajadores agrícolas  permanentes, de  los  cuales  siete  mil 701 no eran asalariados  y  20  mil  264 trabajadores  agrícolas temporales  de los que 269 eran no  asalariados y trabajaban un promedio de 5,8 meses en el año. En la condición de asalariados permanentes existían mil 837 y asalariados  temporales  ocho  mil  548, estos últimos  trabajaron  un promedio de 4,5 meses durante el año.

El  salario  promedio de los  trabajadores agrícolas  en  1945  se comportaba de la manera siguiente: Cuba: $45,96, Oriente: $40,91, V. de Las Tunas: $30,26 y  Puerto Padre: $68,97.

El  Censo Ganadero de 1952[2]  reveló que en Las Tunas había 1758 grandes  fincas (entre 1001 ha y  5000 ha), dedicadas a la cría de ganado. Ello demuestra la existencia del latifundio ganadero y de una ganadería extensiva, con sus graves secuelas, al disminuir las posibilidades de empleo, para una población abrumada por el tiempo muerto, debido al carácter estacional de las zafras azucareras.

De acuerdo con el  Censo de población y viviendas de 1953[3] la población ascendía a 215420 habitantes. De ellos 61297 urbanos y 154123 rurales (71,54 %). El 66% de la población económicamente activa se empleaba en actividades agrícolas, lo que representaba  un 24,5% superior  a la media nacional.

En  su mayoría  las tierras se dedicaban al  cultivo de la caña (333,780 ha)  y  estaban monopolizadas por grandes latifundistas nacionales y extranjeros, entre estos últimos se destacaban las compañías: Manatí  Sugar Co, The Francisco Sugar Co, Cuban Américan Sugar Co y  The Cuban Co.

En  1953  el 83, 3 % de la población económicamente activa (14 años y más) trabajaba por o sin paga, el 13,9 % de la fuerza de trabajo estaba desempleada, sin contar las amas de casa y los trabajadores por cuenta propia, además de que estos datos del censo fueron tomados en  los meses de zafra, cuando las tasas de desempleo descendían.

Los ingresos de la población eran muy bajos, con salarios de miseria para los trabajadores del campo y la ciudad, los que oscilaban entre un  peso y uno veinticinco diarios.

El desarrollo industrial estaba matizado por la existencia de los centrales azucareros, todos eran propiedad de compañías norteamericanas con tecnologías atrasadas.  Además, existían algunas pequeñas fábricas de producción local, entren ellas las de mantequilla, fideos y pan.

En 1959 al triunfar la Revolución, Las Tunas solo contaba con cincuenta y ocho médicos, esta cifra significaba el 0,009% del total de los existentes en Cuba. Era el territorio de menor cantidad de camas hospitalarias por habitantes, con la irrisoria cifra de trescientos diecisiete, es decir, 1.7 por cada mil  habitantes, proporcionalmente inferior al 3,3 % que ostentaba el país.

No había policlínicos, ni hospitales rurales, solo algunos centros hospitalarios estatales, casas  de socorro y clínicas particulares en las ciudades. Eran altos los porcentajes de la población con parasitismo y enfermedades curables, lo que se acentuaba aún más en el campo.

De las 40294 viviendas existentes en el territorio, el 58,7% estaban construidas de yagua o madera y piso de tierra, el 26.7 % sin inodoro o letrina, el 82,6% sin baño o ducha, el 64,3% se alumbraban con luz brillante y el 74,3% fueron evaluadas con las categorías de regular a mal, durante el censo de población y viviendas de 1953.

El analfabetismo de la población de seis a nueve años de edad alcanzaba el 82,9%, la más alta de todo el país. Los iletrados, en la población de  10 años y más, ascendían a 40.3%,  faltando solo tres décimas para ubicarse en un 20% por encima de la media nacional  (23,6%). Los dos municipios (V. de Las  Tunas  y Puerto Padre) sumaban el 47.8% de la población de seis años o más sin ningún grado aprobado, ubicados mucho más alto que la media nacional, la cual  era de un 30.9%. En el país  se reportaron el 17,9% de bachilleres y el 10.8% de universitarios, en Las Tunas, el  0.44% y 0.16% respectivamente. Si como se ha afirmado “la extensión y calidad de la educación dan la medida del desarrollo de una sociedad”,   en Las Tunas, esta dejaba mucho que desear.

No nos dejemos engañar, vayamos a los documentos históricos para conocer la verdad.”

[1]–  Victoria  de Las Tunas y Puerto Padre eran dos municipios  de  la provincia  de  Oriente que contaban acorde al censo ganadero de  1952 con  los  siguientes  barrios: Victoria  de  Las  Tunas,  Antonio Machado,  Las Arenas, Caisimú, Cauto el Paso, La  Cuaba,  Curana, Dumañuecos,  Jobabo,  Manatí, Ojo de Agua,  Oriente,  Palmarito, Playuelas,  San  José  de  la Plata  y  San  Miguel. Puerto  Padre: Chaparra,  Delicias, E. Palma, La Lima, Los  Alfonso,  Maniabón, San  Manuel,  Santa  María, Sur (en el  censo  agrícola  de  1946 aparece  Norte), Vedado, Yarey y la Yaya.  Cuando  empleamos la frase “Las Tunas”, nos  referimos  a Victoria de Las Tunas y Puerto Padre

[2]Los  datos aquí enumerados se recogieron  de un  resumen  del    Censo Ganadero de 1952

[3]La mayoría de los datos estadísticos que se ofrecen han  sido    tomados del censo de población, viviendas y electoral 1953

 

Universidad de Las Tunas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*