“El Derecho siempre fue la opción”

A Zahira Ojeda Bello siempre le acompañará la distinción de haberse convertido en la primera Doctora en Ciencias Jurídicas de la Universidad de Las Tunas. Es, también, la única formada en la provincia.

Vencido con honores el más exigente ejercicio del mundo académico, la nueva doctora puede finalmente dedicar unos minutos a conversar con cierta distensión de este período de consagración absoluta y de innegable crecimiento.

“Esta fue, sobre todo, una meta personal”, asegura. Pero la verdad es que fue mucho más que eso: la tesis doctoral defendida recientemente ha sido nominada como una de las cinco mejores del mundo jurídico en el país a lo largo del presente año.

A fin de cuentas, la tenacidad ha sido una inseparable compañera de viaje, desde que se graduara como Licenciada en Derecho en el año 2002. Por eso, aunque el camino hacia el doctorado no fue nada fácil, quienes la conocen de cerca tenían plena confianza en que el resultado sería una investigación de elevado vuelo científico.

“El Derecho fue siempre la opción”. Lo fue desde que a mediados de los años 90 del pasado siglo, en el Preuniversitario Vocacional Luis Urquiza Jorge, descubrió su vocación. Y siguiendo esos pasos se marchó luego, en 1997, a la Universidad de Camagüey, donde comenzó los estudios de Licenciatura.

La llegada a la pedagogía vendría después, cuando la ubicación laboral como egresada la situó en el mismo lugar donde permanece hasta la fecha. Esta relación con el magisterio no fue tan deseada en sus inicios, cuando se interpuso de golpe entre la recién graduada y sus sueños de realización profesional, quizás de estrados, bufetes y procesos judiciales.

Lo cierto es que no se imaginó nunca frente a un aula, hasta que lo hizo por primera vez. No le faltó, sin embargo, la ayuda y las recomendaciones de personas cercanas, quienes le explicaron las ventajas que, en el plano de la superación, tendría trabajar en una institución educativa. Muchos años después, se hace evidente que Zahira supo sacarles muy buen provecho a esas posibilidades.

Describe los primeros años de su estancia en la universidad tunera como “un período complicado, pero también muy bueno”. Por esas fechas llegaron algunos recién graduados al Departamento de Humanidades y se dieron los primeros pasos para la creación de la carrera de Derecho.

Fueron los Centros Universitarios Municipales los pioneros en abrir las aulas. Y a ellos, los jóvenes que comenzaban su trayectoria profesional, les correspondió asesorar metodológicamente todo el proceso.

Ya para el curso 2005-2006 se hacía realidad el viejo sueño de una carrera de Derecho en la casa de altos estudios de Las Tunas, en la modalidad de Curso Regular Diurno. Al principio, rememora Zahira, no se tuvo un claustro totalmente conformado; pero poco a poco logró crearse el departamento, del cual estuvo al frente por un tiempo.

La docencia en la disciplina de Fundamentos Teóricos Constitucionales estuvo en todo momento acompañando las responsabilidades que ocupó como Jefa de Carrera y como Vicedecana Docente de la Facultad.

También compartió espacio en sus inicios como trabajadora con la responsabilidad de ser juez no permanente en la Sala de lo Económico del Tribunal Provincial, una experiencia de la que aprendió mucho y la cual le permitió realizar una especialidad en asesoría jurídica que concluyó en el 2007.

Su vida en la Universidad ha transitado, además, por el área de Ciencia y Técnica, donde incursionó en otras esferas como la investigación científica y la aplicación de resultados de proyectos, enriquecedoras ambas para su formación. Desde el 2018 forma parte del equipo del Observatorio Social como especialista de temas jurídicos y allí permanece, con ideas de no detener su labor como investigadora, docente y tutora de estudiantes.

La llegada al Doctorado tuvo la génesis en su misión en la República Bolivariana de Venezuela, en el 2010. Allí conoció a la que sería luego su tutora y de ella recibió la convocatoria del programa, convocado por la Universidad de Oriente.

El tema del estudio que realizó está relacionado con el derecho a la protección de los datos personales y las bases teóricas para su implementación en Cuba. Los resultados no han podido llegar en mejor momento, justo cuando el país ha diseñado un cronograma legislativo que sustenta lo recogido en la más reciente Constitución aprobada.

Por eso Zahira se mantiene optimista con la aplicación que puede tener todo lo recopilado en su investigación. Son buenas señales que en su tribunal de defensa hayan participado quienes desarrollan la conformación de la ley para la protección de datos personales.

Sin dudas su grado científico se ha convertido en un referente para la comunidad universitaria tunera y también en impulso para no detenerse.

Ahora se enfoca en una nueva temática, que no está alejada de tópicos que formaron parte del análisis de su tesis doctoral. El rol del Derecho en los escenarios digitales es un reto que requiere elevar la preparación sobre su funcionamiento e importancia. Es este el propósito del trabajo en conjunto que coordina el Observatorio Social con la Unión de Informáticos de Cuba en Las Tunas. La informatización de la sociedad cubana necesita de la participación activa de los juristas que se enfrentan a un entorno diferente, pero no ajeno.

De eso tiene total certeza Zahira, por lo que desde la academia intentará contribuir a elevar la cultura jurídica en torno a estas temáticas. Asegura que ya se han hecho algunas propuestas a la carrera para enfocar algunas acciones de posgrado en esta área. Una nueva meta a cumplir que, con tanto historial que respalda su trayectoria profesional, no deja margen a la sospecha de que será otro de sus éxitos.

Universidad de Las Tunas

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