Dos personas fallecen cada hora por tabaquismo activo en Cuba

Apenas 20 minutos después de haber dejado de fumar, el ritmo cardíaco y la presión arterial disminuyen. En las doce 12 horas siguientes se reduce el monóxido de carbono en sangre hasta valores normales. Luego de dos a 12 semanas, mejora la circulación sanguínea y aumenta la función pulmonar. Entre el primer mes y el noveno, la tos y la dificultad para respirar también se reducen; y en tan solo un año, el riesgo de cardiopatía coronaria es un 50% inferior al de un fumador.

Entre cinco y 15 años después de dejar de fumar, el riesgo de accidente cerebrovascular se corresponde con el de un no fumador, mientras que en una década las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón disminuyen hasta valores cercanos al 50% del riesgo que tendría un no fumador. El riesgo de padecer de cáncer de boca, garganta, esófago, vejiga y páncreas también decrece.

En contraste, la exposición por corto tiempo al humo de tabaco o cigarrillos tiene un efecto cuan­tificable en el corazón de los no fumadores: 30 minutos de exposición son suficientes para reducir el flujo sanguíneo del corazón. Una hora respirando el aire contaminado por tabaco equivale a fumarse tres cigarrillos; mientras los no fumadores que están expuestos al humo de tabaco en el hogar tienen un 25% más de probabilidades de sufrir una cardiopatía.

Asimismo, las investigaciones realizadas muestran que esta exposición incrementa has­ta en un 300% las posibilidades de que un menor padezca de neumonía y en un 35% la de desarrollar asma.

Todos los datos anteriores son evidencia científica de múltiples estudios, y cada uno de ellos debería ser una razón de peso para que la cifra de 8 millones de muertes que cada año causa el tabaquismo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, no siguiera aumentando.

“No es un detalle menor que siete millones de esas muertes anuales, se deben al consumo directo del tabaco y aproximadamente 1.2 millones a la exposición de los fumadores pasivos al humo de tabaco consumido por los fumadores cercanos”, señaló a Cubadebate el psicólogo Giovani Leal Luque, especialista que atiende adicciones y salud mental en la Unidad de Promoción de Salud y Prevención de Enfermedades.

Pero, ¿cómo se comporta dicha adicción en Cuba ? Sobre el consumo de esta droga legal nos arroja luces la doctora Patricia Varona Pérez, epidemióloga e investigadora de Instituto Nacional de Higiene Epidemiología y Microbiología (INHEM) y miembro de la Comisión Nacional Técnica Asesora para la Prevención y Control del Tabaquismo, del Ministerio de Salud Pública.

Uno de cada cinco cubanos de 15 años y más fuma actualmente en el país

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Universidad de Las Tunas
Alexis Ruíz Mulet

Alexis Ruíz Mulet

Profesor del Departamento de Comunicación Institucional Coordinador del grupo de Activistas de Opinión en las Redes Sociales Webmaster de las Universidad de Las Tunas, Cuba

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