Disposición y compromiso en la zona roja

Desde este lunes primero de marzo y durante siete días, una cinta naranja pondrá límites a la cotidianidad de 11 profesores y estudiantes de la Universidad de Las Tunas que trabajarán en el centro de aislamiento habilitado en el campus Lenin.

Es este el tercer grupo de voluntarios que llega a la instalación donde se acogen a contactos de primer orden de pacientes positivos a la Covid-19.

Francisco Yadiel Gurrero Quiala, docente de la facultad de Cultura Física, es uno de los integrantes de este equipo de relevo y en su primera experiencia en labores de este tipo, dos palabras resalta antes de entrar en la llamada zona roja: disposición y actitud.

Compromiso es otro de los “ingredientes” que impulsan a incorporarse a estas brigadas de apoyo. Así lo describe José Raúl Martínez, alumno de cuarto año de la carrera de Educación Artística. Primerizo también en un centro de este tipo, se sabe con la condición de poder hacerlo, y hacerlo bien.

Momentos antes de comenzar sus funciones, recibieron todas las alertas y recomendaciones necesarias para el cuidado de la salud de cada uno, una de las prioridades para salir exitosos de esta nueva misión.

Actualmente permanecen ingresadas en la instalación educativa 77 personas y unas 20 están pendientes de entrar, comenta el Doctor Edel Téllez Huerta, al frente del centro.

En sus declaraciones el médico destaca el valioso papel que han tenido los dos grupos de colaboradores de la casa de altos estudios tunera que han pasado por allí. “La mayoría son jóvenes que han tenido un desempeño brillante y a los que tenemos mucho que agradecer”.

Durante la semana cooperan con la limpieza, apoyo a la ropería y el pantry, entre otras funciones. Junto a ellos permanece el personal de salud, 9 médicos y enfermeras que trabajan por turnos, y trabajadores procedentes de la Campaña Antivectorial e Higiene y Epidemiología que también se han incorporado para sostener todo el trabajo que se demanda.

En esta nueva ola de casos de la Covid-19 en Cuba las alarmas se han vuelto encender en cada punto de la geografía nacional. Aun cuando Las Tunas ha sido uno de los territorios con menores índices de la enfermedad, las medidas para frenar la expansión no se hicieron esperar. Por tal razón se decidió habilitar el campus universitario como centro de aislamiento desde el pasado 5 de febrero.

Universidad de Las Tunas

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