Anuncios de nuevos aires para el parque Vicente García

El 10 de octubre de 1915, con un discurso del señor Alfredo Zayas y Alfonso, quedó inaugurado el parque Vicente García. Un año antes, el Ayuntamiento había dado para la construcción un crédito de 10 mil pesos y los trabajos estuvieron en manos de Luis Buenaventura Ruiz.

En el lugar, que había sido Plaza de Armas en época de la Colonia, quedó situado también en esa fecha el monumento al León de Santa Rita. Labores, estas últimas, a cargo de una compañía italiana.

Mucho ha llovido desde aquellos años primigenios. Y también transformaciones diversas allí; algunas, con más aciertos que otras. Por estos días y teniendo como excusa mayor el aniversario 225 de la ciudad de Las Tunas, por celebrarse en septiembre del año próximo, nuevos trabajos se anuncian en el ya no tan vistoso parque central de esta comarca.

Así lo declaró recientemente a la prensa el arquitecto Domingo Alás, quien está al frente del remozamiento, en representación de la Empresa de Diseño Crever. Explicó que pretenden devolver a la parroquia de San Jerónimo parte del espacio que le pertenecía en los años fundadores.

“Se va a retirar una porción del piso del lado más moderno del parque. Esa demolición permitirá dar acceso desde el Bulevar hasta uno de los laterales de la iglesia, sin necesidad de subir al parque. De manera que tendríamos dos niveles; uno, con el actual del parque y otro que va a corresponder prácticamente con el piso del Bulevar, quedando una especie de plaza alrededor de la iglesia católica.

“Esa plaza tendrá un diseño de piso específico, que se pueda disfrutar desde arriba. Para comunicar estos dos niveles se hará un grupo de escalinatas, que van a enlazar una parte con la otra, pero van a estar interrumpidas con algunos volúmenes que tienen jardineras, canteros y bancos.

“También trabajaremos en las áreas verdes que existen ahí, que son muy pocas. La intención es incrementarlas para aumentar la proyección de sombra sobre el sitio. Como se sabe, el piso es de terrazo integral (granito) y tiene la característica de que generalmente se utiliza en interiores y cuando está en exterior, pues refleja demasiado la luz.

“Alrededor de la iglesia, por la calle Vicente García, se va a demoler la jardinera que está ahí, que tiene muchas plantas de tuna, con el fin de darle un acceso de vehículos al templo, por uno de sus laterales.

“La entrada original de la iglesia era por el frente, que está donde tiene el campanario. Cuando se hizo la segunda parte del parque eso quedó mutilado. Para devolverle la entrada al templo, por su eje principal, es preciso la tala de, como máximo, tres árboles y la eliminación de dos bancos, situados justo frente a esta fachada. Así como la poda cosmética de los árboles ubicados a ambos lados del eje de la iglesia, para que el templo se pueda apreciar desde el frente”.

El experto igualmente destacó la intención de rescatar un pozo de agua que se encuentra muy cerca del parque y era el centro del hato de Victoria de las Tunas. Además de la necesidad de darle su verdadera dimensión al cañón que reposa en ese espacio citadino, auténtica joya de la acción militar que marcó la capitulación española en Cuba, y no debiera estar apenas montado en un simple muro.

Tomado del perfil de Facebook de Periódico 26

Universidad de Las Tunas

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