Beatriz, una joven virtuosa y multifacética.

No es la Beatriz de Dante Alighieri, pero le sobra vocación para inspirar a los demás. Ser la presidenta de la FEU en la Universidad de Las Tunas, en el año en que se materializa la integración entre las otrora casas de altos estudios José Tey y Vladímir I. Lenin, es un reto que asume con empatía y responsabilidad.

Beatriz Fernández del Monte tiene 21 años de edad y es muy comunicativa. Su sonrisa frecuente revela a una persona afable, solidaria y carismática, pero no por ello menos exigente. Estudia el quinto año de la carrera de Ingeniería Industrial, mas no se conforma con ser una estudiante más.

– ¿Qué es lo que te ha marcado más de la Universidad?

Me gusta mucho intercambiar con los estudiantes, conversar y participar en las actividades culturales. No soy buena deportista, pero estoy activa en los juegos interaños. He sido alumna ayudante. Hago un gran esfuerzo, a veces hasta tengo que ausentarme a clases y luego recuperar el contenido impartido.

– ¿Cuáles son los ingredientes que no le deben faltar a un líder estudiantil?

Responsabilidad, carácter para ser respetado y liderazgo para exhortar a las masas para que sigan sus convicciones y principios.

– ¿Por qué te apasiona la carrera de Ingeniería Industrial?

Tiene un perfil muy amplio, abarca la calidad, logística, seguridad y salud en el trabajo, gestión de procesos, gestión económica y financiera… cómo se ejerce todo eso en una empresa. Damos Psicología Organizacional, que analiza cómo se siente un trabajador en su puesto de trabajo, que es algo sumamente importante porque alguien que no se sienta adecuadamente en su centro laboral no debe estar allí.

Damos procesos tecnológicos, que une cómo hacer un cálculo y los sistemas. Analizamos cómo producir más y mejor. Además, los profesores están muy preparados. Me gustan mucho las materias que se relacionan con la Matemática y el Márketing.

– Presidenta de la FEU, alumna ayudante, artista… ¿Cuál pasión te atrapa más?

Lo que más me gusta es la arista artística. Bailo en el grupo Euforia, de la Universidad. Prefiero la parte contemporánea y campesina. También estudié Percusión en la escuela de arte El Cucalambé, de esta ciudad. Y me gusta, además, la arquitectura, dibujar, la danza y la actuación.

– ¿Y la Beatriz docente?

Siempre me ha gustado impartir clases. Soy alumna ayudante de las asignaturas Ergonomía, Matemática y Procesos Tecnológicos 4. Repaso a estudiantes de la Enseñanza Secundaria en Matemática y mantengo latente la investigación, pues formo parte de un grupo científico sobre Gestión de Turismo.

– Háblame un poco sobre el tema de tu tesis de graduación.

Mi tema es: Diseño de un proyecto agroturístico en la finca La Victoria. Todavía allí no se presta ese servicio, pero estamos identificando las potencialidades y elaborando una serie de procedimientos, como parte del grupo científico al que pertenezco, para luego elaborar un producto y que se una al mercado, generalmente el canadiense y francés, que vienen mucho a Las Tunas.

– Ahora que las universidades cubanas lideran una campaña de lucha contra el bloqueo, me gustaría me comentaras sobre cuánto consideras que esta política limita el desarrollo de potencialidades en los jóvenes cubanos.

Hay grandes cifras de cómo el bloqueo afecta a nuestra economía. A nosotros como jóvenes nos limita en cuanto a la adquisición de implementos culturales y deportivos, instrumentos musicales, vestuarios…, también en la base material de estudios, pues a veces no podemos tenerla completa impresa y debemos buscarla digitalmente. Por ejemplo, la carrera de Agronomía no puede contar con los laboratorios sofisticados que existen en otros países y no tienen acceso a todos los recursos y tecnología necesaria para su mejor formación.

– ¿Cuál crees que debe ser la postura de un joven de la Cuba actual?

Ser firmes, revolucionarios, independientes, solidarios, que compartan sus conocimientos y opiniones con sus amigos, sin dejarse confundir. El gobierno de Estados Unidos piensa que los jóvenes cubanos somos el eslabón débil de nuestra sociedad, pero no es así, somos el fuerte porque hemos convivido con dificultades, problemas y trabas como consecuencia del bloqueo. Por eso luchamos siempre con la convicción de no olvidar a nuestra historia.

Así es ella, una mujer virtuosa que sabe lo que quiere y disfruta ayudar a otros a crecer como personas y profesionales. Una mujer que besa las palabras porque sabe que, si son sinceras, enaltecen el espíritu y el corazón.

Universidad de Las Tunas

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