57 vidas

Este 6 de octubre no nos reuniremos en la plaza para recordarlos. No habrá actos, como  cada año, para homenajear a los mártires de Barbados. Pero, qué corazón cubano no se oprime todavía al escuchar de la radio o la televisión aquellas estremecedoras palabras: “Pégate al agua, Felo, Pégate al agua”?

El 6 de octubre de 1976 ocurrió la destrucción en pleno vuelo, debido a un ataque terrorista, de la aeronave CU-455 de Cubana de Aviación, la cual se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica, con destino en la capital cubana de La Habana. El crimen fue orquestado en la ciudad de Caracas (Venezuela) por los terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila.

Entre los 73 tripulantes de la nave se encontraba nuestro equipo juvenil completo de esgrima que había participado y ganado todas las medallas de oro en el Centroamericano de Esgrima; especialistas de Cubana de Aviación y otros funcionarios; 11 jóvenes guyaneses, seis de ellos seleccionados para realizar estudios de medicina en Cuba; y cinco ciudadanos de la República Popular Democrática de Corea, que visitaban países de América Latina en viaje de amistad.

No hace falta juntarnos para sentir coraje e indignación ante el crimen. La covid 19 nos ha robado mucho ya, pero no puede ni podrá quitarle a nadie el derecho que tiene a condenar, dese cada rincón de esta Isla, al despiadado imperialismo que arrancó al deporte y al pueblo cubano 57 vidas.

Universidad de Las Tunas

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