10 de Enero de 1929 – Muere Julio Antonio Mella

Julio Antonio Mella (La Habana25 de marzo de 1903 – México DF10 de enero de 1929). Revolucionario cubano, cofundador del Partido Comunista de Cuba y de la Federación Estudiantil Universitaria, entre numerosas organizaciones. Desarrolló en su corta existencia una febril actividad política y revolucionaria que lo convirtió en un líder de talla internacional.

Honesto revolucionario que supo con firmeza y dignidad enfrentar las incomprensiones y erróneas acusaciones, dentro de las propias filas comunistas, y sobre todo, halló las vías más idóneas para superar esos momentos difíciles en aras de los intereses mayores de la Revolución.[1] Es reconocido como, el más auténtico líder estudiantil que hasta ahora ha producido Cuba.[2] Su inolvidable frase «Muero por la Revolución» llevaba en si misma toda la fe y el ímpetu de su acción luchadora.

Asesinato

 

Julio Antonio Mella en México.

La noche del asesinato, andaba Mella caminando del brazo de su compañera, Tina Modotti, cuando sus asesinos lo liquidaron a balazos. El joven lo había vaticinado antes de salir de Cuba:

No le tengo ni un ápice de miedo a la muerte, lo único que siento es que me van a asesinar por la espalda.[12]

Le faltaban dos meses para cumplir 26 años cuando murió asesinado el 10 de enero de 1929 en México, mientras caminaba junto a Tina Modotti.

Se encontraba en aquella época en plena preparación de la expedición que lo llevaría desde México hacia Cuba para incorporarse a la lucha armada. Sus últimas palabras fueron:

Machado me mandó a matar. Muero por la Revolución. Tina me muero.

Julio Antonio Mella

Fue asesinado por órdenes expresas del dictador de turno en la entonces neocolonia cubana Gerardo Machado.[13][14]

Tina grita pero no llora ante el cuerpo del caído. Sin embargo llorará después, cuando llegue a su casa, al amanecer, y vea los zapatos de Mella, vacíos, como esperándolo bajo la cama.

Una campaña de mentiras inundó la prensa mexicana: «El Gobierno cubano de Gerardo Machado no tiene nada que ver con la muerte de Mella», afirmaban los diarios mexicanos de derecha. «Mella ha sido víctima de un crimen pasional». «Tina Modotti, es una mujer de dudosa decencia, que reaccionó con frialdad ante el trágico episodio y posteriormente, en sus declaraciones policiales, incurrió en contradicciones sospechosas».

Tina Modotti, su compañera inseparable de los últimos meses dijo refiriéndose a Mella:

En la persona de Mella asesinaron no solo al enemigo del dictador cubano, sino al enemigo de todas las dictaduras. Machado, una caricatura de Benito Mussolini, ha cometido un nuevo crimen, pero hay muertos que hacen temblar a sus asesinos y cuya muerte representa, para aquellos, el mismo peligro como su vida de combatientes. […] Esta noche, un mes después del cobarde asesinato, honramos la memoria de Mella prometiendo seguir su camino hasta lograr la victoria de todos los explotados de la tierra. De esta manera lo recordamos como él lo hubiera preferido: no llorando, sino luchando.[15]

Tina Modotti fue expulsada de México, acusada incluso de conspiraciones contra políticos mexicanos, principalmente la de complicidad en el intento de asesinato de Pascual Ortiz Rubio, presidente de México, por lo que se le deportó a Alemania.

 

Julio Antonio Mella muerto, en su velatorio.

Las cenizas de Mella fueron trasladadas a La Habana el 29 de septiembre de 1933.

Tomado de ECURED

Universidad de Las Tunas
Alexis Ruíz Mulet

Alexis Ruíz Mulet

Profesor del Departamento de Comunicación Institucional Coordinador del grupo de Activistas de Opinión en las Redes Sociales Webmaster de las Universidad de Las Tunas, Cuba

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